Ignite

Julia Quintana

22 de marzo de 2021

Compartir en

#WorkHard

En varias ocasiones oramos “Dios, bendíceme” esperando que nos caiga dinero del cielo o que alguien nos diga: «Toma este dinero». Para el Señor no es imposible, pero tampoco esperemos que nos bendiga si somos perezosos.

Perezoso, sigue el ejemplo de la hormiga; mira lo que hace y aprende de ella.

Proverbios 6:6 (PDT)

En este versículo Dios nos insta a trabajar, o sea que nos va a bendecir, pero debemos esforzarnos para ello.

Déjenme que les cuente mi experiencia. Hace 3 años trabajo en una universidad impartiendo cursos, únicamente trabajo fines de semana, por lo que de lunes a viernes tenía mucho tiempo libre, sentía que era mucho el tiempo que me quedaba y que lo estaba desperdiciando. Sí, hacía algunas cosas, pero no me llenaba. Hace algunos meses el Señor me regaló una idea: vender desayunos. Siempre me ha gustado comer sano por las mañanas. Me compré una waflera pequeña que a los pocos días no se daba abasto para cubrir los pedidos, pues, tenía espacio para un solo waffle; en eso alguien me dijo que me la compraba y con otro poco de dinero que invertí, pude financiar una nueva y más grande (que también ya no se da abasto). Ahora he incorporado yogur con fruta y gracias a Dios tengo ese ingreso extra.

Antes hablaba con mi familia sobre el hecho que me gustaría vender alimentos y siempre me habían rechazado la idea, a pesar de que pasábamos momentos difíciles económicamente, ahora que han visto que he persistido y he iniciado yo sola, pues, también están notando los resultados. Mi mamá me ha estado ayudando y hasta he tenido que contratar a un amigo para que nos ayude con las entregas. Mi anhelo siempre ha sido poder bendecir a otras personas creando fuentes de empleo y considero que esto es el inicio. Con fe en Dios pronto esto se hará realidad.

Ahora les cuento cómo todo esto ha cambiado mi vida. Antes me levantaba tarde, me pasaba el día con pereza y sentía que el día no me alcanzaba; actualmente estoy de pie a las 5:45 a. m., salgo a hacer ejercicio, voy al mercado, preparo los desayunos y hago muchas cosas más. Considero que Dios me ha bendecido porque ha visto mi diligencia y esfuerzo.

Cuando pensamos en emprender, a veces queremos iniciar un desde arriba siendo un éxito total, pero se nos olvida que todo lleva un proceso y que requiere esfuerzo.

Si te quedaste picado por leer más...