Pon la mirada en lo que tienes delante; fija la vista en lo que está frente a ti.
Proverbios 4:25 (NVI)
Esta frase la escuché en una película que me gustó y creo que es muy cierto. Muchas veces no vemos más allá de lo que está en frente a nosotros. Nos enfocamos en todo lo que está sucediendo ahora. Si estamos pasando por problemas, solo vemos lo de ahora, pensamos que no va terminar, pensamos lo peor.
Tal vez estamos estudiando y pues no nos gusta la carrera o no vamos como pensamos que nos iba a ir, solo vemos ese momento y no vemos más allá, no vemos el momento en el que nos graduemos y estemos celebrando ese logro y triunfo; no tenemos un trabajo o no tenemos el trabajo que queremos, solo vemos nuestras necesidades, nuestros problemas económicos, lo mal que lo estamos pasando, no vemos el momento en que obtenemos el trabajo que deseamos, que nos asciendan a una nueva posición o nos suban el sueldo… solo nos quedamos viendo lo que está o no está pasando; hay problemas familiares, choques entre la familia, pelean y discuten siempre, algunos no se hablan o no se llevan bien, pero no vemos el momento en el que habrá paz, todos estarán felices llevándose bien, amándose los unos a los otros, sea lo que sea solo vemos lo que está enfrente a nosotros.
Un buen ejemplo de esto es como cuando uno maneja, uno tiene que ver lo que está enfrente, ver a sus lados y atrás. Pero algo que ayuda mucho es ver más adelante de lo que está enfrente de ti. Si miras más allá del carro que está enfrente de ti, podrás ver si todos los demás carros están avanzando o frenando; si miras que están frenando ya sabes que tú también vas a tener que frenar y podrías evitar un accidente. Muchas veces he visto —también lo he hecho— que por querer rebasar a alguien, pues solos rebasas sea del lado que sea, pero no nos fijamos si había un carro que va lento o un camión parado y después la persona que rebasaste te pasa y quedas más atrás. Si uno hubiera visto bien, no se habría cometido ese error.
Es lo mismo en la vida, muchas veces por solo ver lo que está enfrente de nosotros reaccionamos o tomamos decisiones sin pensar las consecuencias. Nosotros vemos solo lo que nosotros queremos ver, y no vemos lo que Dios ve. Él ve mucho más allá de lo que nosotros vemos, tiene la mejor visión porque ve lo mejor de nosotros y ve lo que nadie puede ver. Muchas veces tenemos que parar y dejar que Dios nos hable y nos diga lo que ve de nosotros. Si vemos con los ojos de Dios y vemos más allá de lo que está enfrente de nosotros, nuestros problemas y situaciones no se van a ver tan difíciles y complicados, solo será como un instante.