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Ethan López

14 de marzo de 2022

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El archivo de los sueños

Tomate un minuto y pensá cuáles eran tus sueños a los 10 años, luego haz lo mismo pero con 15 y 20 años, por último tus sueños hoy por hoy. ¿Hay algún factor común entre esos sueños, alguno que haya persistido hasta tu presente? ¿Cuáles se han quedado olvidados con el pasar de los años?

Ahora quiero centrarme en estos últimos, los que por una u otra razón han quedado relegados en el olvido. A lo mejor se debe a que creciste, maduraste y te diste cuenta de que lo que soñabas era algo infantil, tonto y sin sentido… es parte de crecer. ¿Pero qué pasó con los demás? ¿Te diste cuenta que son imposibles, que nunca vas a lograrlos, que Dios se olvidó de todos ellos y nunca te ayudó?

Si tu sueño era ser astronauta, es entendible hasta cierto punto, por todos los requisitos, la preparación, el cómo conseguir las oportunidades y otros factores. Aunque no es imposible, es complicado, y el deshacerse del sueño podría considerarse como una decisión racional. Sin embargo, lo más difícil es soñar algo simple y que ni siquiera eso se haya cumplido: una familia felíz, padres amorosos, amistades leales, una que otra oportunidad laboral…

Honestamente no tengo las respuestas a tus preguntas sobre por qué no se cumplieron esos sueños, solo te puedo decir que no des nada por perdido, ni que desechés tan rápido los sueños que aún persisten y a los cuales te aferrás. Solo te digo que mantengás la mente abierta, que los sueños aún pueden cumplirse dentro de muchos años y, si no se cumplen, que tengás el coraje suficiente para luchar por otros sueños. Solo pedile a Dios que te guíe y te dé la sabiduría para saber cuándo insistir y cuando soltar.

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