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Brayan García

14 de septiembre de 2020

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¿Por qué es importante el cambio en nuestras vidas?

Suele pasar que muchos quieren cambiar, pero al primer intento se quedan derrotados. Entiendo que sea difícil, sin embargo, no significa que sea imposible.

Y es que cuando hablamos de algún cambio, no significa que cambiemos nuestra forma de vestir, nuestra forma de caminar, costumbres, gustos, etc. El cambio significa cambiar nuestra ideología, nuestras actitudes, transformar nuestro corazón y esa forma de pensar que suele ser tan impulsiva y llena de ego. ¿Te has puesto a pensar en qué momento te desviaste del camino? ¿Cuándo fue que perdiste los valores con los que fuiste criado? ¿Por qué te levantas de malas todos los días? ¿Por qué le contestas mal a todo mundo incluyendo a tus padres, pareja o demás familia? ¿Por qué te sientes tan solo y tan vacío en ciertas ocasiones? Cuántas veces le has dicho a todo el mundo: «¡Así nací y quien me quiera tendrá que quererme así!«, o la peor de todas: «¡Así me hizo Dios!«.

Pues déjame decirte dos cosas: La primera es que Dios no te hizo de esa manera y la segunda es que no pretendas que toda la gente te quiera cuando tus actitudes no son las ideales.

He recorrido por muchos caminos en la vida, caminos de los cuales no me siento muy orgulloso que se diga, pasé por una infinidad de cosas y situaciones realmente duras; me encontraba peleado con Dios, con la vida, con las personas, hasta llegué a dudar de la existencia de un ser superior a nosotros mismos.

No quiero entrar en tantos detalles, pero después de tanto sufrimiento en el proceso, una mañana del 19 de septiembre del 2016 me levanté y me vi al espejo pesando casi 200 lb y me dije a mí mismo que era momento de cambiar mi vida y mi rumbo. Pensé en mudarme de país, irme sin decirle nada a mi familia y solo desaparecer y empezar una vida nueva, pero entendí que irme solo era escapar de mi triste realidad, así que decidí buscar ayuda.

Al pasar el tiempo una persona muy sabia se me acercó un día y me dijo: «Hacer las mismas cosas esperando resultados diferentes se llama locura». Eso significa que, aunque cambie de ropa, me mude a otro país o por qué no decirlo, aunque esté en una iglesia, pero siga teniendo las mismas actitudes desafiantes he ingobernables de rebeldía, seguirá siendo el mismo resultado, una “locura”. En otros términos, siempre terminaba arruinándolo todo de nuevo.

¿No te has puesto a pensar que en algún momento de ira, en una discusión con tus padres pudiste haberlos ofendido o heridos con tan solo un par de palabras? ¿No te has puesto a pensar que una mentira puede destruir tanto a tu alrededor? ¿Sabías que cuando mientes y te descubren vuelves a mentir para excusar la mentira anterior? Cuando tú ofendes a alguien y sientes culpa y no haces nada por enmendar ese error, es cuando creas esos vacíos en tu corazón simplemente porque tienes ira, rencor y resentimiento, pero sobre todo la falta de Dios en tu corazón; de esa manera me encontraba yo.

En ocasiones pensamos que el mundo gira a nuestro alrededor o que las cosas en las que erramos, no tendrán sus consecuencias. A mí en lo personal, cada cosa que hice me paso factura con el pasar del tiempo en maneras muy fuertes y duras consecutivamente, hasta que alguien me dijo lo siguiente: «¿Ya has hecho las paces con Dios?».

Esta pregunta me hizo enojar y decirle a esta persona que realmente no quería hablar del tema, allí me soltó una frase que no esperaba: “A veces hay que rendirnos para poder ganar”. No lo entendí en el momento, sino hasta después que logré entender que debía rendirme a mi ego, mi rebeldía, mi soberbia, mi autosuficiencia y todos mis rencores; eso me hizo doblar mis rodillas, llorar hasta no poder más y preguntarle a Dios qué quería de mí.

Hoy entiendo que Él solo quería transformar mi vida, tal vez en estos momentos no me encuentre muy abierto para contarles los detalles de la vida de la cual Dios me sacó y que puedan entender de esa trasformación de la cual les hablo, pero sé que más adelante podré compartirlo libremente.

En fin, solo puedo decirles que el cambio puede incluso salvarte la vida porque así lo hizo Dios conmigo. El cambio es importante porque nos enseña cosas nuevas e inimaginables: maduramos y crecemos como personas, aprendemos a tomar los problemas con sabiduría y serenidad.

Hoy en día el mundo entero ha cambiado, sino mira la tecnología, los autos, las ciudades, la comunicación, las redes sociales. Pero, ¿y tú? ¿Cuándo te darás esa oportunidad de empezar ese cambio nuevo? 

«Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.«

1 Juan 1:9 (RVR1960)

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