Podemos encontrar la definición de negatividad como la cualidad, condición, característica, estado, virtud, esencia, propio o particularidad de una persona negativa, es decir, que tiene una obra de actitud y obra de pesimismo, desánimo, desesperanza, desilusión o tristeza, que se inclina a un aspecto desfavorable de las cosas.
Diversos factores con los que convivimos a diario crean en nosotros un carácter que se va acoplando al medio en que nos desarrollamos, actitudes que marcan nuestra forma de pensar.
La mente del ser humano es maravillosa y capaz de crear estados y actitudes que afectan de manera total nuestra vida, creando así, perspectivas positivas o negativas en nuestro entorno.
Vivimos en un mundo donde los conflictos y problemas están a la orden del día y, es difícil mantenernos con un pensamiento positivo y no sentirnos vencidos. Aunque las cosas estén mal, debemos seguir luchando y dándole gracias a Dios en todo momento, nadie dijo que sería fácil vivir en un mundo donde hay tanta maldad.
Cuando escudriñamos la palabra de Dios nos damos cuenta de que lo negativo puede ser vencido. Algunos consejos que podemos seguir son:
Orando y pidiéndile a Dios una mente positiva.
“Encomienda a Jehová tus obras,
Y tus pensamientos serán afirmados.” Prov. 16:3
Siendo agradecidos.
“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.” 1 Tesalonicenses 5:18
Aprovechando el tiempo creando propósitos, luchar por ellos y alcanzarlos.
En muchos casos la negatividad que nos rodea puede ser el reflejo de nuestra situación emocional y al negarlo lo único que hacemos es atraer más negatividad.
Debemos rodearnos de personas que nos ayuden a crecer, si nos rodeamos de personas negativas, siempre veremos todo mal. Por el contrario, las personas positivas nos ayudan.
Tomemos la decicisión, concentrémonos en cosas positivas que nos hacen felices, aprendamos cada día más sobre la palabra de Dios y así lograremos erradicar esa negatividad. Pequeños cambios harán grandes diferencias.
«Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.»
Filipenses 4:13 RVR