La manera en la que pensamos influye en la manera en que vivimos.
¿Cuántas veces has estado en la iglesia escuchando el mensaje de la palabra de Dios? Esa palabra que te indica cómo vivir una vida agradable delante de Dios y cómo pelear la batallas a la manera de Dios. Estando ahí puedes celebrar lo que tu pastor dice y puede que grites un fuerte amén, pero salimos de la iglesia y en los siguientes días llegamos a olvidar lo que decía la palabra de Dios.
Nuestra mente está siendo bombardeada con ideas contrarias a las que Dios tiene para nosotros, puede ocurrir una guerra en ella por lo que vemos y escuchamos a diario. Entonces, ¿cómo podemos prepararnos para enfrentar esto? Tú y yo necesitamos una mente renovada por Dios, para que podamos interpretar lo que estamos viendo y escuchando en el mundo.
No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta.
Romanos 8:12 (NTV)
En nuestra mente es en donde ocurre todo; todos los días libramos una batalla con nosotros mismos por lo que pensamos. Comenzar a cambiar mi forma de actuar y ver las cosas que suceden a mi alrededor depende del poder que tienen mis pensamientos. ¿Cómo podemos preparar nuestra mente para esa batalla? Buscando una mente renovada, no una mente religiosa que solo recuerda los versículos bíblicos y los repite, sino una mente renovada que recuerda las verdades detrás de esos versículos, es más, una mente renovada que conoce a Dios, la forma en que Él nos ama y busca lo mejor para sus hijos. Esto es lo que nos dará seguridad y sabiduría, será nuestra roca fuerte en las tormentas de la vida.
Necesitamos entender la palabra de Dios para aplicarla a nuestro diario vivir. Comienza entonces conociendo la palabra de Dios, acercándote a lo que Dios quiere que abunde en tu mente. Ahí encontraras sabiduría para tu mente desde la revelación de la mente de Dios.