Ignite

Andrea Solórzano

13 de julio de 2020

Compartir en

Incertidumbre

Si buscamos esta palabra en el diccionario, encontraremos que es la situación de desconocimiento que se tiene acerca de lo que sucederá en el futuro. Inseguridad, temor, titubeo, falta de fe, incluso puede ocasionar que la persona se paralice momentáneamente. Esto nos lleva a cuestionarnos y a hacernos muchas preguntas.

Recuerdo que hace un par de años pasé por una temporada de gran incertidumbre, recién me acababa de graduar y no sabía lo que me esperaba en los años siguientes, así que me empecé a hacer muchas preguntas… ¿Seguiré estudiando?, ¿conseguiré algún trabajo acorde a mis conocimientos?, ¿qué haré ahora?, etc. No tenía la menor idea de lo que sería de mí y eso me causaba mucha incertidumbre.

Paso algún tiempo y nada sucedía, seguía igual, sin estudiar ni trabajar. Eso me llevo a pensar si yo estaba hecha para hacer eso, si había tomado la decisión correcta al estudiar esa carrera, si me llevaría a alcanzar mi tan anhelado sueño. Me sentía agobiada y muy desesperada, pero lo que yo no sabía era que Dios ya tenía todo preparado para mí; cada detalle y cada momento, pero en mi afán de querer hacer siempre las cosas a mi manera, no me daba cuenta de eso.

Trascurrieron dos años hasta que vi que todo ese tiempo me había servido para aprender cosas nuevas, cosas que me llevarían a querer aprender cada día más. Había encontrado nuevas metas, pero sobre todo, me había dado cuenta de que mi confianza debía estar siempre en Dios.

La incertidumbre es lo que nos aleja de nuestras metas, nos aleja del propósito perfecto que Dios ha diseñado para nosotros.

Cuando dudamos, anulamos la certeza que podemos tener acerca de algo, incluso llegar a matar la fe en nosotros y en lo que Dios puede hacer en nuestras vidas. Dudamos cuando no vemos algo. Dudamos porque en medio de tanto ruido, la voz correcta se distorsiona y no sabemos hacia dónde ir. Son demasiadas esas voces que no escuchamos, las que nos dan la verdadera paz.

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

Hebreos 11:1 (RVR1960)

Considerando lo que es la incertidumbre y lo que provoca en nuestra vida, debemos dejar las dudas y tener la determinación de que a pesar de las circunstancias en las que nos encontremos, nuestra actitud debe ser la correcta para que nuestra fe en Dios sea firme y se fortalezca en medio de las pruebas.

Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios.

Romanos 4:20 (RVR1960)

El único que puede liberar nuestro corazón de todo temor es Dios, rindiéndonos a Él y renunciando a toda incertidumbre que nos abruma.

Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios.

Marcos 11:22 (RVR1960)

Si te quedaste picado por leer más...