Ahora lo ves… Ahora no lo ves. Creo que todos en más de algún momento hemos visto algún truco de magia, y es que tiene algo tan peculiar y llamativo, que yo diría que es casi imposible no ver algún truco, y mucho menos en estos tiempos: programas de televisión, películas, magos en las calles…
Lo bonito de la magia es esa sensación de emoción, admiración y que tu cerebro casi explote tratando de deducir qué es lo que ha pasado. Sin embargo, antes perdóname si rompo algo dentro de ti, y es que la magia no es nada más que ilusiones muy bien ejecutadas por los magos que de una u otra forma, logran engañarnos y así salirse con la suya.
Yo no sé si en algún momento tú has sentido esa «magia» con alguna otra persona. ¿Te has dado cuenta que muchas veces cuando alguna relación es realmente buena y te causa ciertas sensaciones positivas, le damos el adjetivo de «mágica»? Porque tiene ese feeling, hay una gran conexión y nos sentimos verdaderamente a gusto. Bueno, déjame decirte que porque algo se sienta «mágico», no quiere decir que sea real; a lo mejor nos estamos dando la mayor ilusionada de nuestra vida con algo que no es lo que parece.
No hay nada más engañoso que el corazón; no tiene remedio. ¿Quién lo entiende?
Jeremías 17:9 (PDT)
Calmantes montes, no te digo esto para que te aisles de todos y te resignes a una relación bonita, solo te quise dar un ejemplo de que a veces nos dejamos llevar por lo que vemos y por lo que sentimos, que nos olvidamos o no nos tomamos muy en serio analizar las situaciones en las que nos encontramos. Esto bien podría pasarnos con algún trabajo, con una puerta que consideramos abierta, o incluso, en la iglesia.
El consejo que quiero darte es nada más que cuides tu corazón, que le pidas a Dios sabiduría y discernimiento para tomar buenas decisiones y elegir las mejores oportunidades para nosotros. No te digo que todas las personas y en todos lados te vayan a ilusionar y a decepcionar al final, es solo que como lo dice la Palabra, nadie entiende realmente el corazón, solo Dios.
Así que cuando tomes una decisión, tómate tu tiempo y analiza bien la situación. Si vas a elegir una pareja, conócela bien hasta estar seguro de si vale la pena el riesgo o no; recuerda que todo podría ser un truco de magia.