Muchas veces nosotros pensamos que nuestra visión es perfecta, y tal vez lo sea en nuestra visión humana. Es tan normal que como humanos tengamos planes y sueños, pero muchas veces no tenemos bien nuestras prioridades. Pero Dios quiere que nosotros veamos las cosas en otra manera. Tanta veces, aun, siendo una persona muy metida en las cosas de Dios, pierdo la visión que Dios tiene para mi. Tantas veces he perdido el orden de mis prioridades que he puesto el trabajo antes que Dios, estudios antes de Dios y hasta relaciones antes que Dios. Es tan fácil perder nuestra visión.
Como joven pienso que un trabajo con dinero, una relación o mis estudios me van a llenar, y no estoy diciendo que ya no le demos importancia y que no son importantes, pero Dios siempre tiene que ser nuestra primera prioridad. Tenemos que empezar a ver con los ojos de Dios y poner nuestras prioridades en orden.
- Dios
- Uno mismo
- Familia
- Trabajo/Estudios
- Todo lo demás
- Dios tiene que siempre ser nuestra primera prioridad en todo lo que hacemos. Si Él no es primero, todo lo demás no va funcionar.
- Tenemos que cuidarnos a nosotros mismos, estar bien emocional, mental, física y espiritualmente. Es muy importante estar estables porque si estamos lastimados en alguna área de estas en nuestra vida, vamos a llevar esa carga y problemas en todo lo demás que vamos hacer.
- Tenemos que cuidar nuestra familia, apoyarnos, amarnos, animarnos, cuidarnos. La familia es algo muy importante y es
algo que Dios nos ha regalado para seguir adelante. Son un pilar fuerte en nuestra vida. Hablemos y escuchémonos juntos vamos a crecer. - El Trabajo y los estudios son algo muy importante de nuestra vida, Con ello aprendemos y nos sostenemos, así que también son parte importante e nuestras vidas.
- Todo lo demás viene después.
Yo creo que si Dios es nuestra primera prioridad, uno mismo, nuestra familia, nuestro trabajo o estudio y todo lo demás va a caer en su lugar. Yo siento que si algo nos aleja de Dios o pone nuestra relación con Dios en peligro, no es lo mejor para nosotros. Teniendo una buena visión 20/20 las cosas en nuestra vida tienen que acercarnos a Dios o empujarnos a buscar más de Él, si no hace eso, no debería ser una prioridad. Es tiempo de reorganizar nuestras prioridades y poner a Dios en primer lugar y dejar que Él nos ayude a ver con sus ojos.