Ignite

Ethan López

8 de marzo de 2021

Compartir en

360 días de cambio

El 13 de marzo de 2020 se dio a conocer la noticia del primer caso de covid-19 acá en Guatemala. Pocos habrían imaginado la situación que vivimos al día de hoy, 8 de marzo del 2021. Y no hablo únicamente de la situación a nivel mundial, sino lo que cada quien ha experimentado durante estos 360 días.

Los cambios suelen ser difíciles, sobre todo los cambios como el que nos hizo pasar la pandemia ya que fue una sorpresa. Una cosa es que planeaste conseguir un empleo en otro lugar y tengas que cambiar de casa, vecinos y dejar algunos amigos y familiares, sabías que pasaría; otra cosa muy distinta es que quizá hayas tenido que buscar un nuevo empleo porque te despidieron debido a que hay una crisis provocada por una pandemia y no tengas un as bajo la manga. Nos asustan los cambios que no podemos controlar, aquello que involucra el riesgo y nos saca de nuestra zona segura.

Hoy algunos centros educativos dan clases en línea, otros utilizan un sistema híbrido de clases en línea y presenciales, otros lamentablemente ni siquiera pudieron seguir dando clases; en los restaurantes solo te permiten quedarte cierto tiempo dentro; estamos obligados a utilizar mascarilla. Te mencioné algunos de los nuevos normales que son para todos, digamos un nuevo normal colectivo. ¿Pero cuál es tu nuevo normal personal? ¿Qué ha cambiado en ti durante estos 360 días? No es por presumir, pero yo puedo decirles que aprendí a hacer pizza, entre otras cosas, y he descubierto algunos talentos y otras cosas que me apasionan. Nada de esto habría pasado de no ser por esta temporada de cambio.

A lo que voy es que por comodidad, miedo o incluso la pereza, nos quedamos estancados y dejamos de aprender y evolucionar. Ahora nos topamos con un nuevo normal obligado, pero cada día y cada año puede ser un nuevo normal para nosotros sin necesidad de una pandemia o algo tan impactante como eso. No tengas miedo, quítate esa pereza, sal de la conformidad y atrévete a hacer algo distinto. Aprende nuevas técnicas sobre lo que haces, adquiere nuevos talentos y habilidades y reinvéntate cuando puedas, no sabes con lo que te puedes topar. Eso sí, no te olvides de involucrar a Dios y que todo lo que hagas lo glorifique.

Si te quedaste picado por leer más...