Dios hizo buen uso de las habilidades de Gedeón cuando lo llamó siendo un joven para que fuera juez de Israel. El pueblo de Israel vivía bajo dura opresión por parte de los madianitas. Dios lo había permitido porque Israel había ignorado su singular papel como pueblo de Dios, pero habían clamado a Dios para que los librará de esa situación. Mientras tanto, Gedeón estaba ocupado proveyendo alimento para su familia. Dios llamó a Gedeón a dirigir la rebelión contra Madián. El grupo de trescientos hombres —cada uno armado con un cántaro de greda, una antorcha y una trompeta— derrotó a un ejército de más de ciento veinte mil. ¡Dios marcó una tremenda diferencia! Y Gedeón tuvo el maravilloso honor de participar en el plan de Dios.
¡Vos también podés hacerlo! Quizás tengás algunas habilidades poco comunes o quizás se te ha dado una “rara” oportunidad de usar lo que pudiera parecer habilidades ordinarias. Recordá que Dios está detrás de las cosas que ocurren en la vida. Dios nos da lo que necesitamos y luego nos invita a usarlo en su servicio. Cuando pensés y orés sobre lo que Dios quiere hacer en tu vida, recordá esto: el plan de Dios siempre incluirá tareas que no estarás en condiciones de ejecutar sin ayuda. Dejar una huella no es simplemente hacer lo que podés hacer; es mucho más que eso; es lo que Dios puede hacer con vos, en vos y a través de vos.
El Espíritu Santo vino sobre Gedeón dándole el poder divino que necesitaba para llevar a cabo el plan de Dios. La asignación era grande, se requería fe y ayuda sobre natural a través del Espíritu Santo. Un hombre más Dios es más poderoso que un ejército y más fuerte que cualquier oposición. Si Dios te está llamando para un trabajo extraordinario debés estar seguro que Él te dará el poder.
No vas estar solo. Dios va delante de vos para preparar el camino estando en control de la situación y de vos. Sabrás qué hacer. Sabrás que decir. Y entrar en la batalla.
¡JEHOVÁ ESTÁ CON USTEDES JOVENES ESFORZADOS Y VALIENTES!