No sé ustedes, pero yo crecí con el pensamiento de tenerle miedo al diablo, los demonios, brujas y todo eso por lo que se ve en algunos videos o películas de terror, leyendas que le cuentan a uno y cosas así. Creo que es un sentimiento que en cierta manera todavía conservo, es decir, por lo que mencioné anteriormente uno se imagina algo totalmente escalofriante y el hecho de que en la Biblia se menciona que la lucha no es contra carne ni sangre, sino contra principados, potestades y huestes de maldad (Ef. 6:12) no es que precisamente ayude.
En Isaías 40:31 se menciona que los que esperan en Dios volaremos y seremos como águilas. Claro, habla de las fuerzas para seguir luchando y demás, pero me gusta que entre tantos animales que vuelan se haya hecho la comparación con un águila. Por si no lo sabían, las águilas son unos de los depredadores de las serpientes, no solo terrestres sino también las marinas. Desde lo alto son capaces de ver a su presa, dirigir su vuelo para capturarla y luego seguir volando sin problema. Al diablo lo hemos conocido como la serpiente por la historia en Génesis y si nosotros somos como las águilas, bueno, creo que ya entendiste la idea.
Pronto el Dios de paz aplastará a Satanás bajo sus pies. Que la gracia de nuestro Señor Jesús esté con ustedes.
Romanos 16:20 (NBV)
Qué nítido suena todo esto, sin embargo, no olvidemos que por mucho que Dios esté con nosotros no quiere decir que andemos por la vida sin tomar nuestras precauciones. Las águilas deben tomar a las serpientes por la cabeza, de lo contrario la serpiente puede girar y morder al águila. No vayamos a ciertos lugares, no nos juntemos con ciertas personas ni participemos en actividades si no sabemos lo que estamos haciendo, no vaya a ser que por confiados terminemos mal.
Nosotros somos ciudadanos del cielo y estamos en esta tierra como embajadores, tenemos una gran autoridad y un gran poder que Dios nos ha dado a cada uno para que compartamos el evangelio y luchemos contra la maldad. Y ya sea que en esta lucha contra la maldad te enfrentes con algún demonio cara a cara o no, no tengas miedo porque mayor es el que está con nosotros que el que está en el mundo, solo recuerda que debes estar preparado y bien cimentado en nuestra roca que es Cristo.