Ignite

Maris Moya

28 de noviembre de 2022

Compartir en

Control

Sinceramente no tenía ni idea cómo iniciar a escribir, así que… ¿por qué no? Iniciaré como lo hacemos normalmente. ¡Hola! Realmente espero que te encuentres bien, y si no es así, no pasa nada, Dios está contigo. Y ¿sabes? Él tiene el control de absolutamente todo. Suena muy cliché, ¿cierto? Pero créeme, esto es tan verdadero.

Yo personalmente me considero una persona muy controladora, perfeccionista, que le encanta que todo salga como fue planeado; pero, en diferentes ocasiones no sale como lo planeo, todo se sale de mis manos y de mi alcance.  Es allí donde me pregunto: ¿por qué suceden las cosas?, ¿por qué de esta manera y no como lo planeé?, ¿por qué me pasa esto a mí? Incluso si en tu vida todo anda “bien” y de repente sucede algo, o tal vez estás saliendo de algún proceso y llega otro totalmente inesperado.

En diferentes ocasiones de mi vida me he encontrado en este tipo de escenarios. Incluso, en una ocasión hablando con Dios yo decía que no entendía por qué suceden las cosas, ¿por qué? si todo estaba tan bien. De hecho, fue un gran error de mi parte. Resulta que estaba leyendo precisamente Romanos donde dice:

más antes, oh hombre, ¿Quién eres tú para que alterques a Dios?

Romanos 9:20 (RVR1960)

Altercar es básicamente alegar, cuestionar, rechazar, etc.… allí entendí que Dios tiene el control, ¿saben? El control no lo tengo yo, no lo tienes tú, no lo tenemos nosotros, ni nuestra familia, absolutamente nadie. Dios tiene el control. ¿Por qué cuestionarle?

Realmente muchas, por no decir la mayoría de veces, queremos que se haga nuestra voluntad, que las cosas sucedan a nuestro modo, como lo teníamos planeado; y cuando no es así, nos frustramos y no entendemos lo que pasa. Quizás tú tienes un plan aparentemente “perfecto” en el cual has trabajado durante mucho tiempo, pero ¿sabes qué? El plan de Dios es mucho mejor, porque la voluntad de Dios es aquella buena, agradable, y verdaderamente perfecta, démosle el control a Él, el control de absolutamente todo, Dios sabe lo que hace, no tenemos que entenderlo, ni saber con exactitud a que viene cada cosa. Nosotros simplemente encarguémonos de confiar en Él, confiar en su voluntad.

A pesar de cualquier circunstancia por lo más complicada, confusa, inentendible e inexplicable que sea. Dios tiene el control.

Si te quedaste picado por leer más...